Muros de Gravedad
Los muros de contención son estructuras diseñadas para resistir las presiones de tierra y/o agua y estabilizar taludes, soportar rellenos y prevenir deslizamientos. A continuación, se presenta un resumen de los tipos comunes de muros de contención y consideraciones clave en su diseño
Son muros que resisten las presiones de tierra principalmente por su propio peso. Suelen ser de concreto, mampostería o piedra. Tienen una base ancha y una forma trapezoidal o triangular en sección transversal.
Están compuestos por una delgada losa vertical (a menudo de concreto armado) y una base que se extiende hacia el suelo retenido. La base se divide generalmente en el talón (parte bajo el suelo retenido) y el dedo del pie (parte en el lado opuesto). Estos muros utilizan el peso del suelo sobre el talón y el peso propio del muro para resistir el vuelco y deslizamiento.
Son muros delgados (a menudo de concreto armado) que se refuerzan con anclajes tensados incrustados en el suelo o la roca detrás del muro. Son útiles en condiciones donde el espacio es limitado o donde se requiere un muro vertical.